blog

Pancreatitis y dieta: las pautas alimentarias a seguir

La pancreatitis es una afección inflamatoria que afecta al páncreas y puede ser aguda o crónica. ¿Cuáles son los alimentos recomendados y los que se deben evitar cuando se padece esta enfermedad?

La páncreas es una glándula adherida al sistema digestivo que realiza una doble función: por un lado secreta enzimas involucradas en la digestión de los alimentos, por otro lado es la sede de la producción de insulina es glucagón.

Varias causas pueden causar inflamación, siendo la más común la presencia de cálculos biliares, una abuso de alcohol y la acción adecuada de enzimas pancreáticas que “atacan” el páncreas mismo.

Los episodios pueden ser esporádicos y aparecer de forma repentina y casi violenta, como en el caso de la pancreatitis aguda, o el estado inflamatorio puede empeorar de forma gradual e inexorable, provocando un daño persistente y un mal funcionamiento constante como en la pancreatitis crónica, que también suele ir acompañada de diabetes.

En caso de pancreatitis, la dieta y la nutrición se encuentran entre las primeras contramedidas a seguir: cambiar los hábitos alimentarios y el estilo de vida permite no empeorar la situación y previene complicaciones aún más graves.

Pancreatitis: importante para reducir la grasa.

La digestión de alimentos grasos implica un arduo trabajo por parte del páncreas y en un contexto inflamatorio la glándula ya no puede secretar las enzimas digestivas necesarias para hacerlo.

La piedra angular de una nutrición adecuada en el caso de la pancreatitis es que ella ingesta de grasas se reduce significativamente y, por tanto, apuntamos a una dieta normoproteica, levemente hiperglucida (donde la diabetes aún no estaba presente) e hipolipídica, que al menos en una fase inicial también es hipercalórica para que podamos recuperar la desnutrición y malabsorción que caracterizan a la pancreatitis, debido precisamente al mal funcionamiento del órgano, sin estimular demasiado la actividad del páncreas.

Pancreatitis: los alimentos amigables del páncreas

Cuando sufres de pancreatitis se hace necesario revisar las compras semanales y realizar cambios sustanciales en la dieta. Para reducir la carga de trabajo del páncreas., es necesario privilegiar:

  • Carbohidratos (patatas, pasta, arroz, tostadas), cereales y alimentos integrales;
  • Proteínas entendidas como pescados magros y carnes blancas, como pollo, pavo, ternera, conejo;
  • Legumbres, siempre y cuando las mantengas en agua, remojándolas, al menos desde la noche anterior y pasándolas por un molinillo de verduras una vez cocidas, para hacerlas más digeribles;
  • Verduras, especialmente si están cocidas, arándanos y uvas rojas por la presencia de resveratrol y antioxidantes que ayudan a eliminar los radicales libres y reducir los síntomas de la pancreatitis;
  • Fruta de temporada, para reponerse de vitaminas, preferiblemente madura y, si es posible, cocida, fuera de las comidas para facilitar la digestión;
  • Yogur como fuente natural de probióticos.

Pancreatitis: ¿cuáles son los alimentos que se deben evitar?

En presencia de pancreatitis, hay toda una serie de alimentos que se deben evitar del frigorífico, despensa y más, como por ejemplo:

  • Todo alcohol, licores, cafeína y nicotina, absolutamente contraproducentes para el bienestar pancreático;
  • Quesos añejos, grasos o picantes, que cansan el páncreas;
  • Salami y salchichas, a excepción del jamón magro cocido o crudo y la bresaola (para comer con moderación de todos modos);
  • Huevos y las preparaciones que los contienen, como mayonesa y dulces;

  • La nata, la bechamel y todas las elaboradas salsas;
  • Moluscos, crustáceos, conservas y pescados grasos;
  • Alimentos especialmente picantes;
  • Las papas fritas.

También es aconsejable cocinar al vapor o asar los alimentos, al horno o al baño María; Bebe mucha agua durante el día (la persona que padece pancreatitis suele sufrir deshidratación), también con la ayuda de caldos, sopas, centrifugadas, para satisfacer de la mejor manera posible la necesidad de agua.

Use azúcar con moderación e prefiero la miel como edulcorante, donde sea posible; finalmente, reducir la cantidad de aceite de oliva virgen extra a una cuchara de té al día para condimentar la comida.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Usamos cookies para mejorar la experiencia del usuario. Selecciona aceptar para continuar navegando. Política de cookies

Ir arriba